Fruta de temporada
Ojalá hagas conmigo, lo que yo con las granadas.
Antes de abrirme, me mires, con ganas, y empieces a salivar.
Me toques, me partas y apartes la piel, sabiendo que lo que hay dentro, merece la pena.
Me desgranes, cuidadoso, cauto, para no romper mis trocitos, pero me cojas a puñados.
Después de probarme, me saborees, todavía con el jugo resbalando por tus manos/entre tus dedos.
Y qué mejor que te quedes con mi gusto en la boca y alguna pepita entre los dientes para que, durante un rato, recuerdes que estuve allí.



"Ella siempre dejaba lo que más le gustaba para el final."
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